Este es uno de mis paseos favoritos de Ávila, el Paseo del Rastro, aunque allí le llamamos simplemente El Rastro. No es un rincón desconocido sino un lugar muy típico en el que, durante los inviernos abulenses,  fríos pero con un sol radiante, se puede disfrutar de ese sol que  tanto me gusta y tanto echo de menos. Aunque no lo parezca, cuando realicé esta foto había  - 4º C,  pero así es Ávila, sol y luz a raudales.  

muralla de avila


 Además del sol desde este lugar se puede admirar la muralla, y algún palacio anejo a la misma, en otra ocasión os contaré la leyenda de ese palacio, la Leyenda del Mal que os pese.  También  hay unas magníficas vistas hacia el Valle Amblés, un valle que se encuentra al sur de la cuidad, bañado por el Río Adaja y conocido por por su magnifica ternera del valle Amblés o Chuletón de Ávila, un manjar que recomiendo tras unas patatas "revolconas"  o  "machaconas" como las llamamos en mi casa para así aguantar el frío intenso de mi cuidad en invierno.

Cuando nieva, sus iglesias lucen con una misterio especial

iglesia san vicente avila


La Muralla, Patrimonio de la Humanidad, ha visto ya muchas nevadas en sus muchos siglos de historia

muralla de avila nevada

muralla de avila nevada

Y en las casa en las que habitamos los carámbanos son habituales.

carámbanos en avila

Pero que no te asuste este frío, solo es en pleno invierno, merece la pena visitarla. 

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