Colgante con un corazón en color bronce y adornos de rosa azul y perlas



corazón con rosa azul



Un poderoso emperador de la China, sabio y bondadoso, tenía  algo le preocupaba, su única hija, permanecía soltera, y no demostraba mayor interés en casarse. El emperador quiso encontrar un pretendiente digno de ella, para lo cual hizo proclamar su deseo de casar a la princesa.

 Pero la inteligente muchacha, encontró un modo de burlar la disposición que había tomado su padre. Dijo estar dispuesta a casarse, pero muy sutilmente, pidió una sola condición para aceptar marido: quien hubiera de casarse con ella, debería traerle una rosa azul.

Como nadie había visto nunca una rosa azul solo hubo tres pretendientes: un rico mercader, un valiente guerrero y un alto jefe de justicia.

El mercader hizo teñir de azul una rosa blanca pero princesa dijo que eso no es lo que ella quería.

El  guerrero,  le ofreció un hermoso zafiro tallado en forma de rosa, pero dijo que  no era más que una piedra preciosa, no una flor verdadera. 

El alto jefe de Justicia le presento un vaso de porcelana, con una rosa azul pintada, agradeció el gentil gesto, pero no era una rosa pintada lo que ella quería.

 Una noche la  princesa  paseaba  por el jardín del palacio, llegó a sus oídos una dulce melodía, se trataba de un trovador y rogó a su doncella que lo llamara. El trovador aquella noche cantó para ella sus mas hermosas canciones y se enamoraron, el joven volvió otras noches a cantar bajo sus ventanas. Cada vez mas grande fue su amor, y el trovador quiso presentarse ante el soberano para pedir la mano de la princesa

Fue palacio y llegó hasta la princesa. Tendió la mano, y le ofreció una hermosa rosa blanca que momentos antes arrancara de su jardín. La princesa sonrió feliz, y  manifestó que esa era exactamente la roza azul que ella quería. Un murmullo de sorpresa y de indignación corrió por el salón, y hasta el mismo emperador miró a su hija, como si creyera que se había vuelto loca.

Pero la vio tan dichosa, que comprendió todo, cortó de inmediato los comentarios diciendo que la princesa era quien había exigido tal condición, y que si ella, tan inteligente como todos los sabios de la corte, admitía que la rosa que le presentaban era azul, nadie podía dudarlo. Así triunfó el amor de la princesa  china

Una bonita leyenda de amor para acompañar este colgante tan romántico,y de estilo vintage, que se encuentra en mi tienda.

Si el estilo vintage es el que os gusta, pasad a ver estos pendientes, o este anillo


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