Pendientes de botón con forma de copo de nieve

copo de nieve

Erase una vez un copo de nieve que aburrido de esperar en su nube decidió ser invierno. 

Una mañana en la que el tiempo acompañaba, el día era frío y la nieve iba a cobrar protagonismo, saltó junto a otros copos hacia la ciudad abandonando la seguridad de su nube. 

No lo pensó dos veces y descendió. Según caía y el blanco de los tejados se acercaba, se fijó en una copo de nieve que caía junto a él. Tenía las puntas tristes y el brillo apagado, pero le pareció hermosa, la más bonita de todas. 

¿Por qué no la había conocido en su nube?. Se acercó a ella sin decir nada. Como sí de magia se tratase, ambos se enamoraron, tanto que el calor que desprendían estuvo a punto de derretirlos. 

Giraron, voltearon, volaron, hicieron frío, disfrutaron del paisaje, el uno del otro. 
Eran felices, juntos, cayendo, pero la vida es corta cuando eres un copo de nieve y al final, tras el viaje, yacieron sobre la nieve, y mientras se amaban, mientras exprimían al máximo cada instante, ambos recordaron aquello que los padres dicen a sus hijos: 
nunca te enamores antes del verano.

Estos pendientes pequeños copos de nieve os garantizo que no se derretirán, podéis enamoraros de ellos con toda tranquilidad...


pendientes copo de nieve



Fuente:http://fairiesandelves.blogspot.com.es/


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